miércoles 11 de junio de 2008

El traje nuevo del emperador

Publicado en 1837 por el autor danés Hans Christian Andersen, El traje nuevo del emperador cuenta la historia de un monarca muy preocupado por su vestuario. Tanto se ocupaba de su ropa que descuidaba las cuestiones de su gobierno.

Ni lerdos ni perezosos, un cierto día dos holgazanes se hicieron pasar por sastres y le ofrecieron un traje antes nunca visto.

A propósito de nunca visto, según sus propias palabras, la prenda tenía la capacidad de ser invisible para cualquier incapaz para ejercer su cargo y, por lo tanto, le permitiría detectar a los súbditos de escaso intelecto, pues sólo los inteligentes podían apreciarla.

Contratados por una gran suma de dinero, así fue como unos días más tarde le hicieron creer que le entregaban la maravillosa prenda.

El primero que no pudo verla fue justamente el emperador, que fingió ante el temor de sentirse estúpido.

Luego consultó a sus consejeros y hombres de confianza. Claro está que ninguno quiso admitir que no podía ver las nuevas ropas y también mintieron.

Más tarde, todo el pueblo, temeroso también de ser considerado tonto, lo alabó y lo felicitó.

Finalmente, un niño gritó que el emperador estaba desnudo y éste, avergonzado, corrió rápido a vestirse.

Desde entonces nunca más estuvo pendiente de su vestuario y comenzó a ocuparse de su reino como un verdadero soberano.

Salvando los tiempos y las distancias sería oportuno, por ejemplo, que el entorno presidencial deje de afirmar que en la Argentina no hay inflación o que ésta es prácticamente nula. Demasiado temor a ser considerados incapaces existe entre los funcionarios kirchneristas.

1 comentarios:

Un Alumno Diferente dijo...

Yo escribi un cuento más o menos asi que habla de Néron. Lo escribi a los 18 años y no tenia ni idea la semejanza.
Lo estoy sacando en una antologia ahora mismo, donde tambien diseñe la tapa.

Salu2.

Mi MADRE es mi PATRIA y mi NOVIA es mi BANDERA.