jueves 17 de julio de 2008

La justicia que supimos conseguir

Finalmente, y justo a tiempo, dos fiscales pidieron la detención de Facundo Moyano, uno de los hijos del secretario general de la CGT, Hugo Moyano, por los vandálicos incidentes protagonizados el lunes en la sede de la empresa Autopistas del Sol, ubicada en San Isidro.

La solicitud fue presentada ante el cuestionado juez de instrucción Rafael Sal Lari, el mismo que investiga el famoso robo del siglo perpetrado hace algunos años contra la sucursal Acassuso del Banco Río.

Sal Lari, a su vez, es el magistrado que se negó a detener o, al menos, a alejar del hogar, a un padre denunciado por haber violado durante años a una de sus hijas, delito que contempla penas de hasta 20 años.

Hace unos días, el Consejo de la Magistratura abrió un expediente para investigar al Dr. Alfredo López, juez federal de Mar del Plata, que declaró la nulidad del nuevo régimen de retenciones, acusado de haberse arrogado, con su fallo, funciones exclusivas del Poder Ejecutivo.

La investigación contra el magistrado marplatense se inició por una denuncia del 30 de mayo del sindicalista kirchnerista Julio Piumato, en su condición de secretario general del gremio. Su objetivo es la remoción del juez.

Hace un mes, Diana Conti, diputada kirchnerista y miembro del Consejo de la Magistratura, cuestionó al defensor del pueblo, Eduardo Mondino, por intentar buscar una solución al conflicto entre el gobierno y los productores agropecuarios. Es más, quiere su destitución.

Las preguntas son obvias, ¿qué ocurrirá con el futuro del hijo de Moyano? ¿Cómo se comportará Sal Lari? ¿Intervendrán esta vez Diana Conti y el Consejo de la Magistratura?