martes 2 de diciembre de 2008

Sobre los funcionarios poco comprometidos

Los diputados provinciales de Chubut que falten al 25 por ciento de las sesiones anuales perderán su banca.

Algo es algo. La decisión de la cámara provincial promueve, a partir de ahora, un mayor compromiso por parte de los legisladores.

Me pregunto si hubo que llegar a esa instancia ante la ausencia habitual de los parlamentarios chubutenses.

La medida también se traslada a las faltas a las reuniones de las comisiones.

Es difícil imaginar que decisiones similares se adopten en el congreso nacional, aun cuando los legisladores se hayan presentado a elecciones justamente para representar el interés de los ciudadanos y, por lo tanto, tienen la obligación y el mandato de concurrir y dar el presente.

Parece increíble que haya que insistir tanto en el compromiso de los funcionarios y que en Chubut, por caso, se haya tenido que votar una modificación en el reglamento interno de la cámara para que se castiguen las faltas.

¿Será que los diputados chubutenses faltaban más de la cuenta, llegando incluso al borde del escándalo por este asunto? Si es así, más lamentable aún porque una disposición interna no modificará un hábito instalado. Habrá perdones, ausencias con aviso, partes de enfermo o por invitaciones impostergables. Más de lo mismo, entonces.

Siguiendo este razonamiento, también se podría sancionar a aquellos legisladores que no abran la boca en el recinto o que no presenten anualmente determinada cantidad de proyectos. Y también sería más de lo mismo porque ante una decisión de estas características todos se anotarían en la lista de oradores o ingresarían proyectos de escaso interés con el único propósito de zafar del castigo.

En síntesis, un diputado, senador, gobernador, intendente o presidente está para cumplir un mandato otorgado por la ciudadanía y para el cual se postuló. Si así no lo hiciera, que Dios y la Patria se lo demanden.

1 comentarios:

MÓNICA ADRIANA dijo...

Bueno, los ciudadanos no los volverán a votar osí., pero me parece que comparar el compromiso con la moral que se aplica en una empresa no es lo mejor