Desde hace varios meses, los argentinos somos testigos de cómo un grupo de políticos se ha empecinado en marcar los límites de los unos, de los otros y de ellos mismos. Es común escuchar o leer que el límite es Duhalde, el límite es Carrió o el límite es Macri. También se menciona a Cobos y a Binner. Demasiadas fronteras se ponen los unos a los otros. En definitiva, en lugar de construir, destruyen.
Hoy por hoy, creo que el límite de todos es Néstor Kirchner.
Claro que nadie quiere repetir el fiasco que constituyó la alianza en 1999. ¿Acaso el Frente para la Victoria no fue y es también una alianza? Ex menemistas, ex duhaldistas, radicales, socialistas, ex ARI, ex ucedeístas, piqueteros, sindicalistas, ex montoneros, ex terroristas, ex carapintadas, Néstor y Cristina Kirchner conforman el Frente para la Victoria. ¿No se trata, entonces, de una alianza? Una heterogénea asociación creada justamente para ir a elecciones por afuera del partido Justicialista, casualmente el mismo que hoy preside Néstor Kirchner.
De la mano de esta “alianza” lo único que se ha logrado a lo largo de los últimos 5 años y medio fue profundizar la pobreza, la indigencia, el trabajo precario, la mentira, el patoterismo y, además, nivelar para abajo. ¿O no está claro que la Argentina está mucho peor que hace 10 años?
¿De qué habría que asustarse, entonces, cuando se habla de una nueva alianza que aglutine a Carrió, Binner, Macri, Cobos, la UCR y el peronismo disidente? A mi entender, de nada.
Pero, por favor, apúrense y no sean angurrientos. Somos muchos los argentinos que queremos participar en este nuevo escenario.
lunes 5 de enero de 2009
Dejen algo
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