jueves 30 de abril de 2009

Carta abierta al ex presidente en funciones, Néstor Kirchner

Estimado Sr. Kirchner,

Realmente me avergüenza su actitud. La Argentina tiene una presidente a la que usted no deja gobernar. Tal vez creerá que por ser su esposa eso le da ciertos derechos sobre ella y su mandato, pero no es así.

Fíjese que ya la figura de su cónyuge ha pasado a un segundo plano. La reconocemos como tal cuando llega tarde a una foto de primeros mandatarios, cuando tiene que cambiar de avión porque se le astilla el parabrisas o cuando se “ensucia” los pantalones caminando por el lodo en Salta.

Sin embargo, nadie la reconoce como estadista. Observe también que cada vez que sale de Olivos o de la casa rosada debe hacerlo custodiada y por vía aérea. Los besamanos que intentan transmitir por medios oficiales sabemos que no son reales. Similares a los de su amigo Aníbal Ibarra, que convoca por teléfono a la gente para que lo salude en la calle o se aleje de él.

Por eso me dirijo directamente a usted.

Sus declaraciones respecto de que si no se vota su proyecto en junio, el país explota es la bomba que le faltaba a su campaña. ¿Cuáles son sus intenciones?

Si el país explota en junio, es porque lo único que usted ha hecho fue llenar la geografía nacional de artefactos explosivos.

Si realmente explota, como afirmó y seguramente seguirá diciendo durante los próximos dos meses, usted será el responsable y los argentinos se lo haremos saber. No lo dude. Ahora, cual chirolita, la propia presidente repite sus palabras.

¿O acaso cree que Florencio Randazzo, Sergio Massa, Julio De Vido, Ricardo Jaime, Guillermo Moreno, Luis D’Elía, Carlos Kunkel, Miguel Pichetto, Agustín Rossi o Daniel Scioli, por citar algunos personajes que hoy le hacen el aguante, estarán con usted cuando su barco se hunda? Me temo, Sr. Kirchner, que no. Que huirán como ratas y que intentarán, con cierto éxito, colgarse del próximo que venga o pasarse a la oposición. Ya lo hicieron con Menem y con Duhalde, lo mismo que usted.

Por eso, nuevamente, le ruego que se dedique al café literario que prometió cuando abdicó el trono a favor de Cristina y déjenos vivir en paz, que si algo le falta a la Argentina es, justamente, un poco de paz.

Lo saluda cordialmente,

Hernán Haines

3 comentarios:

Pedro Stamati dijo...

Felicitaciones por la carta. Si lo permites; me gustaría publicarla en el blog que hago.

Saludos y que sigas bien.

Hernán Haines dijo...

Gracias Pedro. No dudes en publicarla donde desees. Abrazo! H.

Eduardo Castillo Páez dijo...

Excelente, Hernán!. Adhiero totalmente a lo que expresás en esta carta, que creo es la expresión de muchos.

Un abrazo.
Blog Periodismo y Opinión.