Anoche vi por televisión un programa que reunía diversas opiniones de personas que viven en distintos lugares del mundo.
Me llamó la atención la de un hombre japonés, que contaba que cuando se bombardeó Hiroshima él estaba a un kilómetro del lugar del epicentro. Relató las secuelas que padeció en su cuerpo durante décadas.
El 6 de agosto de 1945, cuando ocurrió semejante tragedia en la nación asiática, la Argentina era gobernada por el general Edelmiro Farrell y el teniente general Juan Domingo Perón. Sí, se trataba de un gobierno de facto.
Pasaron 64 años. Hoy Japón disputa un prestigioso lugar entre las naciones más desarrolladas y avanzadas de la Tierra.
Tiene más de 127 millones de habitantes y una superficie de sólo 377 mil kilómetros cuadrados.
Ellos pudieron. Luego de haber sufrido una de las peores catástrofes de la historia de la Humanidad, con más de 120 mil muertos, los japoneses representan un ejemplo.
Pasaron 64 años. La Argentina no fue blanco de ningún bombardeo. Sin embargo, creo que está peor que en 1945.
Me pregunto qué habría ocurrido si el país hubiera estado en la mira de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Menos mal...
jueves 30 de julio de 2009
Menos mal...
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