martes 29 de septiembre de 2009

El que no corre, vuela, y en el medio, perdemos todos

¿Nunca te pasó que la promoción que leíste o escuchaste, finalmente, no resulta ser tal?

Megatlón, por caso, afirma que con el cupón que publica la revista Shop, del diario Clarín, tenés un mes sin cargo. Si bien el vale dice que la oferta está vigente para planes de 3, 6 y 12 meses, cuando te hacés el tiempo para ir al gimnasio a contratarla, el empleado que te atiende te aclara que es correcto, pero que en realidad se trata de la cuota número 13 para planes de un año.

Algo similar ocurre con el que publica el afamado peluquero Leo Paparella en la misma revista. “Los cortes para caballeros ya tienen un descuento incluido y por eso no entran en la promo”, avisan en la recepción.

Desde hace algunas semanas, el restaurante La Parolaccia publica en la tapa del suplemento de espectáculos del diario La Nación un menú promocional con motivo de su 20° aniversario. Sin embargo, cuando te sentás a la mesa, el mozo se hace el distraído y la atractiva propuesta tarda en hacerse presente. Además, cuando finalmente se accede a ella, el susodicho se niega a cumplirla.

Peor aún, ayer al mediodía concurrí a una óptica que dicho sea de paso se está expandiendo a todo ritmo, el Laboratorio Optico Flores. Cuando entregué la receta que me había extendido mi médica oftalmóloga, me dijeron que tenía un 30% de descuento por pertenecer a determinada prepaga. Me llamó la atención. Hace 12 años que tengo la misma empresa de servicios de salud y sé que los anteojos no tienen cobertura. De todos modos, insistieron en que era así y que, por lo tanto, no podía acceder al descuento que ofrece el banco Santander Río. Como casualmente, la prepaga tiene sus oficinas a la vuelta de la óptica quise cerciorarme de lo que me estaban diciendo: efectivamente, se trataba de una mentira y, de esa manera, era imposible acceder a la bonificación.

El mismo banco Santander Río, por su parte, todos los meses me cobra un cargo que oscila mensualmente, pero que es del orden de los 15 pesos más IVA. He concurrido varias veces a pedirles no sólo la devolución sino también que no me lo descuenten más. Me dieron la razón, pero me explicaron que no saben cómo detener el débito.

Por último, por ahora, hace un par de meses, adquirí un paquete de mensajes para el celular. Sin embargo, en Movistar me cobran el valor del paquete y, además, los mensajes. Para que me devuelvan la plata, tengo que comunicarme con la empresa para que constaten el error y me reintegren el dinero.

Nadie controla estas vivezas que, sumadas una tras otra, estimo que deben ser millones de pesos.

En fin, el que no corre, vuela, y en el medio, perdemos todos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es así, la corrupción está tan instalada en nuestra sociedad que desterrarla nos será imposible...Ya desde abajo se cometen toda clase de atropello ó ilícitos...Y ni qué decir de los de arriba!!!Pero si comenzamos de una vez a denunciar todo lo que nos ocurre( por lo menos si todavía nos quedan los medios)se irán cuidando bastante de cometerlos buscando a qué incauto involucrar...Todo es así aquí: "la bendita viveza criolla" que ataca a las telefónicas, las prepagas, los servicios, etc...Y todos nosotros pagando siempre los platos rotos!!!Saludos...Alicia Lucía Farroni

julio dijo...

Clarin viene publicando avisos con descuentos desde hace unos meses. Hace unas semanas, llame a pedir empanadas a El Noble Repulgue, con mi aviso que decia HOY 20% descuento. El empleado q me atendio por telefono me dijo que ese descuento no estaba vigente, que el sistema no lo tenia cargado asi que no me lo podia hacer, y me ofrecio de favor un descuento de 2 pesos y monedas (sobre 32 y monedas la docena), que obviamente no acepte por que me estaban estafando y le avise que preferia comprar las empanadas al precio de lista en la competencia, lo que por otra parte hice. Con esos mismos cupones cuando fui a comprar a Musimundo, con 3 dvds me informaron que solo me descontaban en un dvd, los otros no, aunque el detalle (letra chiquita detras del cupon) no hace ninguna mencion acerca de limite alguno en el descuento.
Tengo la impresion que los descuentos de Clarin son medio que forzados, por la politica de anuncios del diario, y los anunciantes terminan aceptando la publicacion y despues manejando la aceptacion de los cupones a discresion. Pero es solo una impresion.