jueves 22 de octubre de 2009

Aprendamos de la historia (parte I)

Fue ministro de propaganda de la Alemania nazi y una figura clave en el régimen de Adolf Hitler.

Tuvo un gran talento para persuadir a las masas.

Tras la derrota germana en la Segunda Guerra, se suicidó luego de que su mujer envenenara a sus seis hijos.

Merced a su lealtad a Hitler, se hizo uno de sus más fiables amigos.

Organizó quema de libros.

Su función consistía en controlar los medios, la radio, la televisión, el cine y la literatura, entre otros. También debía impedir que en la propia Alemania se conociera información proveniente del exterior.

Fue el encargado de promocionar o de hacer públicos los avisos del gobierno.

Empleó el clientelismo, promovió odios, mintió y convenció a las masas de asuntos alejados a la realidad.

Promovió la fe en el pueblo alemán para que se creyera firmemente en la victoria final.

Cuando las noticias ya no pudieron ocultar las derrotas militares, apeló a la solidaridad, la confianza y la voluntad de vencer.

Durante la caída de Alemania, siguió haciendo creer al pueblo que la victoria finalmente llegaría.

Algunas frases que por estos días se oyen con frecuencia y que se le adjudican a Joseph Goebbels, de él se trata este post, son:

Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad.

Gobernemos gracias al amor y no gracias a la bayoneta.

1 comentarios:

Alicia Lucía Farroni dijo...

La famosa frase se refiere a:"Miente,miente que algo queda" que hoy está en boca de todos por las falacias del gobierno K...Pero dejo todo cometario y quiero referirme al final de este post que es lo que nos debe mover siempre en cada acto de nuestra vida: El Amor...Todo lo que hagamos con amor por los demás, pero de verdad, nunca será malo!!! Saludos cordiales...